GENERALIDADES DEL MANEJO DE LESIONES DEPORTIVAS

Tanto en pacientes deportistas como aquellos que realizan una práctica de manera regular las causas de lesión deportiva son múltiples, siendo las más frecuentes: la  práctica deportiva con un material inadecuado o simplemente una mala técnica, alteraciones en los electrolitos sanguíneos,  temperatura (tanto el frio como el calor), desequilibrio muscular, la incoordinación muscular, las frenadas bruscas y  otras como la falta de descanso y mala alimentación.

Las lesiones musculares se pueden clasificar en NO TRAUMÁTICAS como por ejemplo los calambres y las LESIONES TRAUMÁTICAS como las contusiones, distensión, la sobrecarga, la contractura y el desgarro o rotura muscular.

Inicialmente el médico deportólogo/traumatólogo evalúa con la anamnesis y el examen físico el tipo y grado de lesión del paciente. De acuerdo a ello otorga un plan de tratamiento y rehabilitación específico.  Muchas veces es necesario realizar exámenes de imágenes complementarios, para caracterizar correctamente a la lesión, y al mismo tiempo descartar los diagnósticos diferenciales que pueden simular una determinada lesión y que pueden estar presentes dependiendo cada patología. De esta manera se solicitan estudios básicos como radiografías y ecografías (el par radiológico inicial) y otros estudios más complejos como resonancias magnéticas, tomografías o hasta estudios mínimamente invasivos como artro resonancia o artro tomografías.

Hay que tener en cuenta que cuando el diagnóstico inicial no es el correcto, el paciente va a tener una mala resolución de su problema y por lo tanto va a retardar su vuelta a la actividad deportiva.

Es por esto que en la actualidad el médico radiólogo ha emergido como un pilar fundamental en el diagnóstico inicial. Es nuestra tarea confirmar la sospecha diagnóstica por parte del médico derivante y otorgarle además las características y la clasificación correcta de la lesión. De acuerdo a ello, se genera  un pronóstico y al mismo tiempo se previene una probable complicación a la hora de la rehabilitación y preparación para la vuelta a la actividad deportiva. Otra tarea fundamental del médico radiólogo es proveer al médico derivante otras probables  causas de lesión que puedan generar una sintomatología similar, de esa manera otorgar un diagnóstico alternativo o diferencial  el cual deberá ser abordado con un tratamiento diferente.

Al mismo tiempo el médico radiólogo, con la finalidad de acortar los tiempos de recuperación, puede formar parte del tratamiento. Esto puede ser llevado a cabo por medio de diferentes procedimientos minimamente invasivos como son las punciones percutáneas (principalmente el drenaje de hematomas) guiadas por ecografía en su gran mayoría. También se pueden realizar infiltraciones con diferentes medicamentos como corticoides, ácido hialurónico o sustancias obtenidas  del mismo paciente como por ejemplo el plasma rico en plaquetas.

El médico radiólogo es quién va a elegir el método por imagen (sea ecografía, radioscopia convencional o tomografía), dada su experiencia o simplemente por comodidad,  para lograr distribuir la medicación de la mejor manera.

Manuel Albarenque

Médico radiólogo del área de osteoarticular

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